El coltán está compuesto por dos metales, columbita y tantalita, que poseen una alta resistencia al calor y a la carga eléctrica. Propiedades que lo hacen insustituible en la fabricación de la mayoría de dispositivos electrónicos que existen en la actualidad: teléfonos móviles, ordenadores, MP3, consolas de videojuegos, etc.
El 80% de las reservas mundiales estimadas de coltán se encuentran en la República Democrática del Congo. El resto de reservas probadas o explotadas se sitúan en Brasil (5%), Tailandia (5%) y Australia (10%).
Su explotación en África está ligada a conflictos bélicos, desastres medioambientales y problemas de salud derivados de los rudimentarios métodos de extracción utilizados. Todo ello ha contribuido a que este mineral sea objeto de debate en las Naciones Unidas.
La ONU ha considerado el tráfico ilegal de coltán como uno de los principales motivos de la guerra que vive el Congo desde que en 1998 Uganda y Rwanda aprovecharan la debilidad de su país vecino para ocupar militarmente las zonas mineras y utilizarlas para su explotación comercial. Ésta guerra se ha cobrado más de 5,5 millones de víctimas morta
les, lo que supone el mayor número de muertes desde la segunda guerra mundial.
Los trabajadores son reclutados para extraer el material en minas a cielo abierto, trabajando de forma artesanal en condiciones de semiesclavitud, y muchos de ellos son niños. El método de explotación minera que se lleva a cabo deriva en múltiples problemas de salud para las personas que trabajan en los yacimientos. Además, el coltán emite radioactividad, lo que produce enfermedades irreversibles entre los trabajadores.
La extracción genera además graves consecuencias medioambientales como la contaminación de los ríos y lagos de la zona, la destrucción del ecosistema natural y el desplazamiento de las especies (incluida la humana).
El Congo es uno de los paises con mayor riqueza ecológica. La cuenca del río Congo es la segunda selva más importante del planeta. Pero, en las montañas del parque Nacional Kakuzi Biega, lugar donde se lleva a cabo la extracción de coltán, han acabado con la vida de cientos de gorilas, lo que ha supuesto la pérdidad de poblaciones muy importantes para la supervivencia de esta especie en peligro de extinción.
El Director Ejecutiv
o del Proyecto Gran Simio en España, Pedro Pozas, declaró que “debemos emplear todos nuestros conocimientos en la técnica para que la humanidad avance, pero lo debemos hacer con el respeto a la naturaleza, sin que esos avances signifiquen por otro lado la destrucción, desolación y muerte en la extracción de materia prima. Es importante el respeto al medio ambiente, a las poblaciones locales y que la recogida del coltán, no se realice con enfrentamientos bélicos, ni matanzas a otras especies como los gorilas”.
Conscientes de la problemática el colectivo artístico Transnational Temps, apoyado por Gran Simio, ha creado “Digital Jungle Simiomobile”, una iniciativa que invita a las compañías de telefonía movil a comprometerse con la conservación de la biodiversidad.
Artículos relacionados:
- Reportaje de Ramón Lobo para El País, 2 de septiembre de 2001: http://www.xtec.net/~cgarci38/ceta/sociedad/coltan.htm
- http://www.fernandoplaza.com/2008/07/coltan-eso-que-hace-que-tu-iphone-ps3-y-portatil-funcione.asp
- http://www.elpais.com/articulo/opinion/Guerra/Congo/elpepuopi/20081106elpepiopi_8/Tes
- http://asolafrica.wordpress.com/2009/01/05/multinacionales-que-quieren-prolongar-la-guerra-en-el-congo/